Fallos de rodamientos y lubricación en motores trifásicos
Los fallos de rodamientos y de lubricación están entre las causas más habituales de parada y degradación progresiva en motores trifásicos. Esta pieza de profundización del dosier *Causas más comunes de avería en motores trifásicos* explica cómo se daña un rodamiento, cómo reconocerlo a tiempo y cómo prevenirlo.
Qué abarca y mecanismo de daño
Los rodamientos soportan el eje, permiten el giro con baja fricción y absorben cargas radiales y, según diseño, axiales. La lubricación crea una película que separa las superficies de contacto, reduce fricción, desgaste y temperatura, y protege frente a contaminación y corrosión. Cuando esa película se rompe aparece contacto metal-metal, calor y desgaste; la contaminación, la desalineación y el exceso o defecto de grasa alteran el régimen de lubricación, y la temperatura excesiva degrada el lubricante y acelera el fallo.
Causas más habituales
- Lubricación: falta o exceso de grasa, lubricante inadecuado, intervalo de relubricación incorrecto y mezcla de grasas incompatibles.
- Mecánicas: desalineación del eje o acoplamiento, tensado excesivo de correas, cargas elevadas, montaje incorrecto y holguras o aprietes inadecuados.
- Contaminación/entorno: entrada de polvo, agua o partículas, sellado deficiente y ambientes corrosivos.
- Eléctricas: corrientes parásitas por variador, defectos de puesta a tierra y descargas a través del rodamiento.
Modos de fallo
Desgaste abrasivo, fatiga superficial (pitting/spalling), gripado, corrosión, falso brinelado por vibración en reposo, brinelado verdadero por impacto o montaje, daño por corriente eléctrica (fluting) y sobrecalentamiento por fricción o exceso de grasa.
Síntomas y diagnóstico
Aumento de vibración (global y alta frecuencia), ruido anormal, incremento de temperatura en escudos o carcasa, pérdida o degradación de la grasa y mayor consumo de corriente. El diagnóstico ordenado: confirmar el síntoma, medir temperatura en ambos lados, analizar vibración (global, espectro y envolvente), inspeccionar el lubricante, revisar alineación y tensado, comprobar sellos y retenes, verificar el histórico de relubricación y, si procede, desmontar para inspeccionar pistas, elementos rodantes y jaula. Instrumentos útiles: vibrómetro, cámara termográfica, termómetro de contacto, estetoscopio mecánico, alineador láser y analizador de vibraciones.
Lubricación correcta y prevención
Usar la grasa especificada, respetar cantidad e intervalo, limpiar el punto de engrase y purgar el exceso, evitando tanto la falta como el exceso de lubricante (ambos destruyen el rodamiento). La prevención combina selección y sellado correctos, alineación y montaje precisos, plan de lubricación documentado, monitoreo de vibración y temperatura y, en motores con variador, rodamientos aislados o anillos de puesta a tierra.
Idea clave
El rodamiento rara vez falla "de golpe": normalmente avisa antes mediante vibración, temperatura o degradación del lubricante. Vigilar esas señales permite intervenir antes de la parada.